En el mundo de la seducción todo el mundo aconseja algo: “Utiliza negas”, “no utilices negas nunca”, “mira a los ojos”, “crea confort”, “haz kino”, “no hagas kino”, “hazla sentir especial”, “date valor”, etc…Cómo se puede ver, muchos de estos conceptos son absolutamente contradictorios entre sí, pero todos ellos me los han dicho alguna vez gente que eras auténticos seductores.
Lo curioso es que, a ellos les funcionaba. Tengo un amigo que no hace kino hasta que cierra con beso, y tengo otro amigo que hacen kino desde el primer momento, y a los dos les funciona. Y les funciona a un nivel de éxito asombroso.
Entonces ¿qué pasa? ¿Cómo pueden tener los dos razón?
Yo creo que todo funciona en función del marco. Por ejemplo, tengo un amigo natural (llamémosle "X") que es un seductor con un éxito impresionante, y su consejo fue: "Nunca jamás des un piropo a una tía". También me dijo que hay que mirar, que no hay que entrar por entrar (como se suele hacer dentro de la comunidad). Y a él le funciona y vaya que si le funciona.
Pero luego tengo otro amigo (llamémosle "Y") que es el opuesto. No tiene nada que ver con mi amigo X, entra haciéndose el frusco total, el despistado y diciendo:
Aven: ¿Perdona tienes un cigarro?
TB: Sí. (Le suelen decir que sí, porque le ven despistado.)
Aven: Ah, guay, tía, menos mal... Oye, y por cierto, ¿tienes nombre?
TB: (Se empiezan a descojonar, ¡pero funciona!) María. (Por poner un ejemplo.)
Aven: Oye, María, pues tienes unos ojos increíbles.
Y a partir de ahí el tío empieza a decir un piropo detrás de otro. Y él nunca da el paso para dar un beso (como me decía mi otro amigo X, que en cuanto hubiera feeling les diera un beso), sino que dice algo tipo:
Aven: Oye, tía, me caes súper bien, yo creo que es el momento de darse un beso especial de amigos.
La TB o bien se lo da en la mejilla, o bien le dice:
TB: Pero ¿como un beso de amigos?
Aven: Sí, tía, un beso especial de amigos, un beso en la boca.
La tía se hace siempre la remolona, pero mi amigo insiste como si le estuviera hablando de pedir una copa, como si fuera lo más normal y las tías no sólo acaban dándoselo, sino que se suelen enamorar locamente de él. He de decir que con este método yo he visto a mi amigo liarse con infinidad de tías, y algunas que eran perfectas, muchas de ellas podrían ser modelos.
Lo que quiero decir es que todo depende del marco. Y una personalidad fuerte es un marco inigualable. Yo creo que deberíamos centrarnos más en encontrar una forma de seducir más congruente con nuestra personalidad, porque hay cosas que a mí me pueden salir muy forzadas y no me funcionan, porque no van conmigo. Y otras que en teoría no deberían funcionar y me funcionan a la perfección.
Lo que hace mi amigo "Y" a mí no me funciona, me parece muy frusco y no va con mi personalidad, pero a él le funciona porque es despistado y mira mucho a las tías, pero en su lenguaje verbal pasa mucho de ellas, no usa kino y claro, las descoloca completamente, es una especie de rol de “pasota-despistado-frusco-interesante” que al piropearlas y mirarlas pero no tocarlas pues las acaba desconcertando. Mi otro amigo es el opuesto y no hace nada, pero en cambio proyecta: "¡Voy a acostarme contigo y te va a encantar!" y se las liga igual. No lanza negas, y ni siquiera usa predestinación, ni hacer algo especial ni nada. Pero su marco es sólido, está muy seguro de sí mismo (mi amigo "Y" también, eso lo tienen todos en común), y es culto e interesante y eso siempre funciona.
Al final, lo que todos tienen en común es una carácter con una seguridad tremenda en sí mismos, una personalidad interesante y gente distinta que sabe tratar a la gente de forma única y que es educada. En definitiva, un juego interno potentísimo. Y lo cierto es que cuando el juego interno es tan potente, puedes hacer con la seducción lo que te dé la gana, porque todo lo que hagas te funcionará.
Así que creo que aunque se tarde más, merece más la pena trabajar a lo bestia el juego interno. Porque si haces eso no te hará falta proyectar valor, porque al final, simplemente “tendrás valor”. Y lo más importante: te conviertes en un natural. A mí, personalmente, es lo único que me ha interesado; siempre he querido encontrar mi método y mi camino; y conseguir que, sea lo que sea que haga, me salga de forma espontánea y natural. Para mí esa es la verdadera meta de la seducción.
Álvaro Tineo
(Cachondo Mental)