Sé que es difícil ver las cosas en perspectiva. Y también sé que la vida puede atraparnos mucho en nuestras necesidades, nuestros problemas y nuestras emociones. También sé que esas necesidades y esos problemas nos pueden amargar profundamente. Eso hace que, si no tenemos cuidado, nuestra mente no haga otra cosa que centrarse en el resultado y en satisfacer nuestras necesidades a corto plazo. Es algo normal. Es lógico y muy humano.
Pero no debemos olvidar que si solo nos centramos en nuestras necesidades a corto plazo jamás podremos marcar la diferencia en nuestra vida. No podremos hacer nada excepcional ni podremos sentirnos realmente orgullosos de lo que somos. Hay logros en la vida que requieren otro tipo de planteamiento.
Imagina que un amigo tuyo tiene un tumor en el brazo. Si se toma una aspirina el dolor se le quitará momentáneamente, y se sentirá mucho mejor. Pero el tumor seguirá ahí. Yo no digo que no haya que tomar aspirinas, porque el dolor puede llegar a ser horroroso y no tiene sentido sentir dolor si se puede evitar. Pero más importante que la aspirina será el hecho de quitar el tumor. Y si para quitar ese tumor el médico nos dice que no debemos tomar aspirina durante un mes, el proceso merecerá la pena.
Lo que digo es que nuestra vida está llena de tumores. La vida está llena de áreas que nos martirizan por dentro y que nos hacen profundamente desdichados. Y nos pasamos la vida intentando poner parches a esos problema, en vez de invertir parte de ese tiempo en realmente eliminar esos tumores y en purificar nuestra vida a un nivel más profundo. Si no hacemos eso, estaremos increíblemente atrapados y limitados por el corto plazo y jamás podremos salir de ahí. Jamás podremos tener una vida excepcional, porque el dolor y la necesidad serán tan grandes que no veremos más salida que esa.
Hay logros en la vida que requieren una tremenda constancia y que no se pueden conseguir si no salimos de esa jaula de necesidad a corto plazo. La vida necesita de metas superiores. Ahí es donde entra en juego nuestro mundo a largo plazo. Cosas en las que invertimos porque sabemos que son importantes y que nos van a dar una poderosa realidad en el futuro.
Así que, mi consejo es que intentes pensar siempre en perspectiva. La vida es un equilibrio entre el corto y el largo plazo. Si no satisfaces ciertas necesidades (como en el caso del dolor del tumor) y si no experimentas ciertas emociones en el momento presente es imposible avanzar y ser feliz. Pero lo mismo ocurre con el largo plazo. Si no dedicas todos los días algo de tiempo a trabajar en proyectos importantes de futuro, nada tiene sentido.
Y no hay mayor proyecto de futuro que tú mismo. No hay mayor proyecto de futuro que tu vida y tu potencial como ser humano. Con ese potencial vas a poder hacer cosas increíbles. Cosas mágicas y únicas de las que te sentirás orgulloso. Y esto es algo realmente importante. No hay nada equiparable a la sensación de orgullo cuando se hace algo noble e inspirador para otros.
La seducción no debe ir en otra dirección que no sea otra. La seducción es un proceso maravilloso que aporta a ambas personas unas sensaciones y experiencias únicas. Con esto quiero decir que es posible incorporar todo esto de lo que hablo en la seducción. No cometas el error de pensar que la seducción tiene que esconder algo de engaño, porque no es así.
Pero para conseguir esto es fundamental tener fe en uno mismo. Hay que tener fe en las cosas que puedes llegar a conseguir y no hay que tener miedo de invertir tiempo y energía en trabajar en tus planes de futuro. Esos planes no tienen por qué ser proyectos extravagantes ni llamativos. Pueden ser sutiles proyectos como conseguir perder el miedo a expresar tus emociones. O pueden ser pequeños actos de valentía como empezar a admitir tus errores y perdonarte por ello.
Tú tienes todo el poder necesario para hacer de tu vida algo espectacular. No cometas el error de pensar que tu vida es mediocre o de que no eres suficientemente valioso como para conseguirlo, porque el planeta tierra está plagado de personas que a diario nos demuestran cómo la aparente mediocridad es capaz de convertirse en algo espectacular e inspirador.
Mi consejo es que cuando salgas a practicar no solo salgas a divertirte. Sal también a aprender. Sal a superarte. Sal a vencer tus miedos y sal a inspirar a otros con tu fuerza de voluntad. Sal a mejorar y dedica tiempo a sentir cómo estás mejorando. Sal con una idea clara en la cabeza. Piensa en el tipo de hombre que quieres ser. Piensa en el tipo de vida que quieres llevar y lucha por ello. Lucha por ello día a día, con las pequeñas grandes cosas de la vida cotidiana.
No hay mayor valor que ese y no hay nada más atractivo para una mujer que eso. Ese es el verdadero poder. Todo el mundo que tiene éxito empieza con un ideal en la cabeza y lucha por ello. Esa capacidad de lucha es lo más avanzado que hay en términos evolutivos.
No me cansaré de decir que tú tienes la capacidad de marcar la diferencia. Tienes la capacidad de mejorar y de llegar a ser asombrosamente único. Atrévete a serlo y no tengas miedo de ser excepcional.
Álvaro Tineo
(Cachondo Mental)